Cronista de Guarromán



Papeles de Olavidia


Rincón digital, a modo de buhardilla, de ©José María Suárez Gallego.


Búsqueda

La hora de Guarromán

Calendario lunar


<<
Julio de 2009
Lu Ma Mi Ju Vi Do
1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31

Sindicación

Añadir a Feedness
RDF XML ATOM

Créditos

Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com Mantenida por El Archeópterix

Locations of visitors to this page

Jueves, 18 de junio de 2009

La gastronomía virtual

José María Suárez Gallego   José María Suárez Gallego 

Publicado en diario Diario Jaén el domingo 21 de junio de 2009.

sandia

La apabullante ferocidad con la que la realidad irrumpe en nuestro  vivir de cada día a través de los medios audiovisuales, hace que, a modo de autodefensa, acabemos exiliándonos en una irrealidad lúdica, como evidencia el auge de las “consolas”  virtuales. Es como si nuestra conciencia --el conocimiento exacto y reflexivo de las cosas-- se saturara de la cruda existencia, sobre todo de la que viven otros, y lejos de asustarnos o conmovernos, simplemente nos resultara indiferente. La consecuencia es que todo lo que no nos atañe muy directamente acaba resbalándonos, resultándonos más cómodo, divertido y atrayente perdernos en la verdad posible que esconde toda ficción y todo misterio, antes que enfrentarnos a la realidad ajena.   

Los avances tecnológicos de las ultimas décadas nos han parido engendros gastronómicos que hemos aceptado sin cuestionarlos, que se encuadran dentro  de la irrealidad lúdica de la que hablamos: Cerveza sin alcohol, leche desnatada, jamón sin tocino,  yogures bio, angulas sin ojos, sucedáneo de marisco, sopas instantáneas, pollos hormonados, dulces sin azúcar, café descafeinado, pan de chicle y comida rápida “américan style”, tras la que –dicho sea de paso— se esconde toda una filosofía de la llamada “ingeniería histórica” por la cual los pequeños aconteceres de nuestras vidas –y el comer es uno de ellos-- han de encajarse de forma perfecta y anónima en el puzzle de los grandes sucesos históricos, siempre acordes éstos con los intereses de quienes manejan las riendas del mundo. Es a la hora de las comidas, precisamente, cuando los telediarios, entre cucharada y cucharada de sopa, nos hacen creer que nuestra anodina vida forma parte del devenir glorioso de la Historia.

El gran secreto para que la democracia funcione reside en la habilidad que sus dirigentes tengan para “fabricarse” el consentimiento de los ciudadanos, en su mayoría  votantes de diseño que se alimentan de “manjares” que sólo existen como tales en la etiqueta que los envuelve.

www.cronistadeguarroman.es

 



Lee el resto de: La gastronomía virtual...

Por: ©José María Suárez Gallego | Artículos de prensa | Comentarios (0) | Referencias (0)

Domingo, 14 de junio de 2009

El vino, entre el mito y el rito. Ensayo publicado por el cronista de Guarromán, José María Suárez Gallego, en la revista literaria La Tregua.

 

Pinchar para acceder al texto completo

 

Pese a que al pueblo de Israel se le denomine en la Biblia como “la viña del señor”, y el bíblico Noé sea tenido como el mítico descubridor de las excelencias del vino, en nuestra cultura, tan enraizada en la de los pueblos semitas,  hablar de él en público, llegando a ensalzarlo y a glosarlo, es algo que hasta no hace mucho tiempo no sólo tenía mala prensa, sino que no era tema apropiado para tratarlo en el ámbito académico. No era cosa de gente cabal, que dirían los flamencos y los taurinos.

Eso de hablar del vino era cosa propia de las tabernas, de su entono y de sus parroquianos, por mucho que Dumas, padre, se empeñara en afirmar que “el vino es la parte intelectual de la comida”, y que el inefable Álvaro Cunqueiro en uno de sus artículos titulado “Las buenas cosas” nos dijera «sin vino no hay cocina, y sin cocina no hay salvación, ni en este mundo ni en el otro», sabia enseñanza que había aprendido del periodista, escritor y polígrafo Pedro Mourlane Michelena (1888-1955), “estando ambos dando fin a unas perdices manchegas, que no las   comió mejor escabechadas mi señor don Quijote en las ventas de Puerto-Lápiche o en las del «antiguo y conocido campo de Montiel»”.

Lo cierto es que durante mucho tiempo, aunque el vino fuera la parte intelectual de la comida, estaba vedado como tema de conversación pública de los intelectuales, y aunque fuera el germen de la salvación en este mundo y en el otro, era propio de los perdedores vitales, esos que cada día recibían un doctorado honoris causa en el aula magna de la calle, en el pupitre en el que se convierten los mostradores de las viejas tabernas del sur cuando las guitarras quiebran con sus bordones las aristas de los días, precisamente cuando se le acaba ganando la partida a la existencia con un volapié de requiebro en los mismos cuernos del destino.Hasta hace bien poco eso de que el vino y las tabernas formaran parte de la cultura oficial no era más que una tímida pretensión de quienes querían dar a su afición a la tertulia, con vino de por medio, una noble legitimidad. ¡Como si la necesitara el crisol en el que el cante y los toros se hicieron verbo! El verbo, que, irremediablemente, acabó haciéndosenos patria entre nosotros.           

Hay quienes, pese a todo, en torno al vino han orquestado históricamente una cultura de  la hipocresía. Son los puristas de siempre, que haberlos los ha habido, háylos, y los habrá,  siendo significativos como arquetipos de ellos los ortodoxos del toreo y del cante, los cuales les llevan décadas de ventaja de purismo puritano a los puristas del vino. Contra ellos han peleado todas las huestes de la cultura heterodoxa, ciertamente con resultados desiguales.

Esta hipocresía frente al vino y a sus efectos, el pueblo llano, parangón del tabernismo desharrapado, lo traslada a su cultura popular a través de las letras de alguna canciones, que más que himnos son sentencias, como la de este corrido mejicano, que muy bien pudiera haberse cantado también a este lado del Atlántico en cualquier época de nuestra historia, y en cualquier taberna de nuestra geografía:                                                            

 Cuando un pobre se emborracha  

con un rico en compañía,    

 lo del pobre es borrachera  

 y lo del rico alegría”.

 

 

[…]

 

www.cronistadeguarroman.es  Pinchar en la portada para acceder al texto completo 



Lee el resto de: El vino, entre el mito y el rito. Ensayo publicado por el cronista de Guarromán, José María Suárez Gallego, en la revista literaria La Tregua....

Por: ©José María Suárez Gallego | Actividades del Cronista de Guarromán | Comentarios (0) | Referencias (0)

Domingo, 31 de mayo de 2009

La Europeidad

José María Suárez Gallego   José María Suárez Gallego 

Publicado en diario Diario Jaén  

 

La frágil Europa de los pueblos

 

 

Mira, paisano, los romanos, aquellos que vieron caer su imperio desde las más altas cotas de la opulencia (de algunos), decían que la patria de cada cual está donde uno se encuentra bien. Aún así, ocurre, y ha ocurrido en muchas ocasiones en la Historia, que por culpa de la idea de patria, o de una patria idealizada, no se ha hecho otra cosa que generar argumentos para que nos sintamos mal, a veces trágicamente mal, sin darnos la oportunidad de huir a otro sitio, a otra patria. Convéncete paisano, viejo amigo, las patrias, como los paraísos, no existen más que en la literatura del marketing y en las fotos que ilustran cualquier folleto de propaganda. Detrás de cada patria, como detrás de los paraísos perdidos que nos venden en los colorines impresos de las agencias de viajes, siempre se esconde agazapada una ola gigante que a la menor oportunidad, además de arrasarnos las costas, nos ahoga todas nuestras esperanzas.

           

Es por ello, paisano, que teniendo cada vez más patrias oficiales me vaya sintiendo con la misma intensidad un ciudadano del mundo más apátrida, aunque no por ello renuncie a que otros sueñen por mí un mundo mejor, más justo, y a ser posible menos cabrón, en la acepción quinta del Diccionario de la Real Academia Española. Pero ciertamente, y tú lo sabes, es difícil inhibirse emocionalmente ante todo esto estando, como estamos, inmersos en una cultura como la andaluza –pipirrana de culturas en el mas nutritivo sentido de la palabra--, que a la hora de pedir libertad en su himno no se conforma con pedirla sólo para Andalucía, sino, también, para España y la Humanidad. Es decir, paisano: para todo el mundo mundial –como se dice ahora— y sin ánimo de quedarse corto. Por pedir que no quede.

 

Dentro de unos días se nos convoca a las urnas para apostar por el futuro de una nueva patria: la Unión Europea, y desde mi “apatridismo” emocional te digo de antemano que iré a votar sólo por el mero hecho de que no es bueno ponerle a los sueños de otros las alambradas de nuestros desencantos. Aún a sabiendas que por muy bien que nos vayan las cosas, paisano, esta Europa que otros sueñan no la veremos realizada en esta generación. Estas cosas van lentas. Al menos diremos como Federico Fellini en sus películas mediterráneamente europeas: “No hay un final. No existe un principio. Solo existe una infinita pasión por la vida”. A la expectativa estaremos para ver si los que nos mueven el cotarro político más que llenarnos la vida de patrias y de fronteras emocionales, nos la llenan de pasión por sentirnos unidos. Al sur de Europa, paisano, hay todo un continente que, como los romanos, cree que la patria de cada cual está donde uno se encuentra bien. Ellos también piensan que Europa es su patria, en la mayoría de los casos, la patria de helarles el corazón, que diría don Antonio Machado.

 

 

www.cronistadeguarroman.es


Lee el resto de: La Europeidad...

Por: ©José María Suárez Gallego | Artículos de prensa | Comentarios (0) | Referencias (0)

Miércoles, 13 de mayo de 2009

Las banderas de mayo

José María Suárez Gallego   José María Suárez Gallego 

Publicado en diario Diario Jaén el domingo 17 de mayo de 2009.

 

De espaldas

 

Me decía el pasado uno de mayo el “Cantaorejas” --un contertulio aficionado al cante con el que comparto alguna vez que otra el espacio tabernario—  que el mes de mayo es el mes de las banderas: “Si no fíjese usted –me explicaba--, banderas rojas que llevan los sindicalistas el día del trabajo; banderas de tós colores que llevan los barandas de las romerías de mayo; banderas de  rayas que sacan los forofos a los campos de fútbol pa animá la Liga y la Championlí, o cómo demonios se llame; banderas con las que unos y otros se limpian la sangre y los rencores de las guerras de  los talibanes…. ¿Y las plazas de toros?, sobre tó la Maestranza de Sevilla y las Ventas de Madrid, llenas de gente hasta la bandera... Se ha dao usted cuenta que hasta toas las mujeres por mayo son unas mujeres de bandera...

Mi contertulio “Cantaorejas” es un pensionista minero, de esos de edad imprecisa que lleva grabada en la cara la evidencia certera de que la silicosis,  el tabaco y el coñac de haber ahogado muchos gusanillos mañaneros, no van a dejarle que cumpla la edad que  representa. No es consciente de la transcendencia que tuvo el “mayodelsesentayocho”, cuando, también por mayo, se  levantaron las banderas en las calles de París buscando la playa debajo de los adoquines.  ¡Si el pobre “Cantaorejas” supiera que hoy muchas de aquellas banderas arrastran sus pespuntes de nostalgia por las moquetas de los despachos oficiales! Con razón se me queja, entre trago y trago, que cada año que pasa las banderas de los sindicatos van siendo menos rojas; que cada mayo que pasa las banderas de las romerías van siendo más laicas, y que cada vez hay menos hombros en las tabernas a los que agarrarse para cantarle por lo “bajini” a las orejas del alma: Desgraciao aquel que come / el pan en manita ajena. / Siempre mirando a la cara /si la ponen mala o güena.“

El desencanto también tiene su bandera, y nunca faltan malos vientos que la tremolen. Sobre todo en este mayo en el que los mástiles de la esperanza los tenemos desde hace meses repletos de banderas piratas.

www.cronistadeguarroman.es


Lee el resto de: Las banderas de mayo...

Por: ©José María Suárez Gallego | Artículos de prensa | Comentarios (0) | Referencias (0)

Viernes, 01 de mayo de 2009

El cronista de Guarromán, José María Suárez Gallego, participa en las IX Jornadas de Historia y Cultura de Linares, dedicadas esta edición de 2009 al reformismo borbónico en esta ciudad.

Antonio Quiles y José María Suárez Gallego

 

El miembro de la Asociación de Amigos de la Económica, de Linares, Antonio Quiles, hizo la presentación del Cronista Oficial de Guarromán, José María Suárez Gallego, antes de dar comienzo a su conferencia titulada El Intendente Miguel Ondeano y Linares, en la que pormenorizó las diferentes actuaciones que durante veintisiete años realizó este intendente de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena frente a las reiteradas reivindicaciones hechas desde la Villa de Linares para la recuperación de las tierras que le fueron expropiadas en el proceso colonizador comenzado en 1767. Se dio la circunstancia que desde 1787 hasta 1794, este personaje de la administración borbónica simultaneo el cargo de Intendente de las colonias carolinas, con el de Juez subdelegado y Administrador de las reales rentas de plomo y munición, y de montes, de Linares, ambos estamentos enfrentados por el contencioso originado por la expropiación de tierras para la colonización con alemanes y suizos, sobre todo.

Cartel de IX Jornadas de Historia de Linares
 
Programa de la IX Jornadas de Historia de LInares
www.cronistadeguarroman.es 
 


Lee el resto de: El cronista de Guarromán, José María Suárez Gallego, participa en las IX Jornadas de Historia y Cultura de Linares, dedicadas esta edición de 2009 al reformismo borbónico en esta ciudad....

Por: ©José María Suárez Gallego | Actividades del Cronista de Guarromán | Comentarios (0) | Referencias (0)

Viernes, 17 de abril de 2009

Las lentejas de Manhattan

José María Suárez Gallego   José María Suárez Gallego 

Publicado en diario Diario Jaén el domingo 19 de abril de 2009.

 

Comiendo sobre Manhattan
 

Lo peor de ir cumpliendo años es que cada vez se hace más persistente en tí la idea de haber cruzado ya,  y al “sprint”, las metas volantes más decisivas del “tour” de tu vida.            

Llega un día en el que, sin saber por qué, uno toma conciencia de que lo que hasta ahora ha sido escalar el puerto que te lleva a las primeras canas, casi sin sentir y sin la necesidad de culear sobre los pedales, una vez culminado, se vuelve cuesta abajo y ruedas a la velocidad precisa en la que el miedo a sentir miedo te hace dar unos leves toques  a los frenos con el disimulo y el sigilo del que nunca ha roto un plato.            

La caída por esa cuesta es imparable. El sabor de la llamada del tiempo ya es ineludible. Cuando lo has probado es inevitable que cada mañana te levantes con un regusto último a aceitunas amargas. Los sabores se aprecian o se desprecian, pero no se llegan a comprender jamás. Es el destino, te dicen, pero piensas que sería una putada --no tiene otro nombre-- caerte de la bicicleta vital en este preciso momento cuando ya te has enterado de hacia dónde corres.

El vivir de cada día nos suscita a cada paso la eterna duda entre optar por la seguridad de un futuro resuelto, o elegir el riesgo y la incertidumbre de no saber si mañana amaneceremos pez, sonrisa o patada en la entrepierna. Woody Allen, en su ya legendaria encíclica en blanco y negro Manhattan, se planteaba el "además" que le pedía a la vida el hombre que había conseguido asegurarse el plato de lentejas diarias. La sociedad competitiva, y ahora en crisis, en la que nos derramamos cada mañana al levantamos, nos adiestra cumplidamente en el positivismo del "vale más pájaro en mano que ciento volando", y una vez enjaulado el pájaro de nuestra seguridad, el "además" que le pedimos a la vida es que no se nos niegue la capacidad de soñar con los cien pájaros que siguen volando.

Una de las maldiciones más perversas que he oído es: “Permita Dios que veas tus sueños realizados”, y no tengas más remedio que apechugar con ellos y sus consecuencias.

 

www.cronistadeguarroman.es


Lee el resto de: Las lentejas de Manhattan...

Por: ©José María Suárez Gallego | Artículos de prensa | Comentarios (0) | Referencias (0)

Sábado, 11 de abril de 2009

Pintahuevos o el eterno retorno

José María Suárez Gallego   José María Suárez Gallego 

Publicado en diario Diario Jaén el domingo 12 de abril de 2009

 

Una de las tradiciones que es muestra viva de la amplia diversidad cultural que sustenta los referentes de la identidad jiennense, es la fiesta del “Pintahuevos”, que aún se celebra en la Comarca Norte de nuestra provincia cada domingo de Resurrección, y que trajeron, junto a las esperanzas puestas en una nueva tierra prometida, aquellos colonos centroeuropeos que repoblaron Sierra Morena a partir de la promulgación  del Fuero de Población de 1767. En ella se pone de manifiesto como un simple huevo puede haberles sugerido, a prácticamente todas las culturas significativas de la Humanidad, la teoría primera del origen del Universo y las claves de su constante renovación. 

Sacra Conversazione, de Piedo della Francesca

Sacra Conversazione (Sacra Conversación), pintado por Piero della Francesca en 1472 (tal vez pudo ser también en 1474). Se trata de un oleo sobre tabla (248 x 150 cm) realizada para la iglesia franciscana de San Donato degli Osservanti, en la que durante algún tiempo estuvo sepultado el duque Federico de Montefeltro, que aparece en el cuadro de rodillas ante la Virgen y ataviado con la armadura guerrera. En 1811 llegó a Milán por las incautaciones realizadas por Napoleón, exponiéndose en la actualidad en la Pinacoteca de Brera, en la misma ciudad milanesa. El huevo que cuelga de una viera (símbolo de fecundidad), en la parte superior, ha sido objeto de múltiples interpretaciones: Puede ser tenido como símbolo de vida o de nacimiento. Su situación justamente en el eje del ombligo de Jesús Niño, con la inclusión de un collar de coral rojo que porta  sobre su pecho (símbolo premonitorio de la sangre derramada en la futura crucifixión), representa aquí la esperanza en la resurrección y  la misión salvífica de Cristo.  Este cuadro inspiró la obra de Dalí titulada la Madonna de Port Lligat, en la que el huevo que pende de la concha de una vieira sigue estando en el eje del ombligo del Niño, tal vez con el mismo significado dado por Piero della Francesca, pero representando al “huevo cósmico” tan presente en la obra daliniana.

 

En la vieja Alsacia, región que hoy pertenece a Francia pero que en el siglo XVIII era territorio alemán, se cuenta una antigua leyenda según la cual San Pedro cuando iba a visitar la tumba de Jesucristo, dos días después de haber sido crucificado, se encontró en el camino con María Magdalena que le dijo con gran alborozo que Cristo había resucitado. El apóstol desde su incredulidad –sigue contando la leyenda-- le contestó de esta forma: “¡Ya!, creeré que eso es cierto cuando las gallinas pongan los huevos de color rojo”. Entonces, María Magdalena, abrió el delantal que llevaba recogido entre las manos y le mostró una docena de huevos de un brillante color escarlata, que acaba de recoger del gallinero de su casa. Se tiene noticia de la existencia,  en un monasterio griego, de un cuadro en el que se recoge este hecho. Como puede suponerse esta historia no está recogida en ninguno de los cuatro Evangelios canónicos, ni forma parte tampoco de los llamados apócrifos, sino que se trata de una narración perteneciente al folclore y la cultura tradicional de algunas regiones de Alemania, Francia, e incluso Rusia, recogidas tanto por católicos como por ortodoxos.               

Bastantes alsacianos y bávaros dieron vida en el siglo XVIII a las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena, cuando vinieron a la llamada de la colonización auspiciada por el rey Carlos III. Junto a sus pocos enseres y sus muchas ilusiones trajeron esta leyenda y, sobre todo, la tradición de pintar huevos el domingo de Resurrección; costumbre que en Guarromán y Carboneros es conocida como pintahuevos; chocahuevos o cuca en Aldeaquemada; rulahuevos en Santa Elena, y domingo de los huevos pintaos en Venta de los Santos, aldea de Montizón, todos ellos en la provincia de Jaén.

Desde aquel 3 de abril de 1768, primer Domingo de Pascua que los colonos centroeuropeos celebraron el pintahuevos en su nueva tierra andaluza, los guarromanenses, entre otros, han conmemorado la Resurrección de Cristo acudiendo cada año al paraje denominado “Piedra Rodadera”, y portando cestillos de huevos pintados de vivos colores, que a la hora de la merienda suelen acabar formando parte de una pipirrana de pimientos asados y mucho aceite para mojar. Aquellos colonos, como ahora sus descendientes, además de pasar un día de campo con su familias y vecinos, revivían el ancestral rito del eterno renacimiento del Cosmos, el estallido vital de la primavera a través de la Resurrección de Cristo, que en sus últimas raíces no encierra otra cosa que el deseo y la esperanza de la propia resurrección de cada cual. Las ocho generaciones que nos separan de los primitivos colonos centroeuropeos han diversificado los colores dados a los huevos, que en un principio solían ser amarillos si se cocían con paja, o morados si se dejaban hervir con la piel violácea de las cebollas, o rojos cuando se impregnaban del tinte que soltaba una tela de este mismo color mojada en agua hirviendo. Hoy los colores son más vistosos, los dibujos más elaborados, y los colorantes más inocuos al ser tratados con productos aptos para ser ingeridos.

Que la tradición nos la dejaron esos jiennenses de ojos claros y pelo rubio traídos por Pablo de Olavide, nos lo confirma el hecho de que en Cañada Rosal, en la provincia de Sevilla, y otra de aquellas "nuevas poblaciones" de Carlos III, se celebra el domingo de Resurrección la fiesta de los huevos pintaos, en la que los niños pasean los huevos cocidos y coloreados en unas artísticas bolsas de crochet que les hacen sus abuelas para ese día y con ese motivo.   

Los orígenes de esta tradición hay que buscarlos en la circunstancia de que cada año, el primer domingo después del plenilunio inmediatamente posterior al equinoccio de primavera, cuando el sol entra en Aries, se celebra la Pascua de Resurrección. El estallido de la primavera ha sido festejado por todas las civilizaciones, por todas las manifestaciones culturas, bajo las claves del eterno nacimiento cosmogónico, es decir, el volver a nacer todas las cosas, el resucitar, en suma, de la muerte invernal todos los árboles que perdieron sus hojas en el otoño. Es la llegada del verde de la vida, de los verdes apagados que renacen. Es la repetición del nacimiento ejemplar del Cosmos. Y prácticamente todas las culturas han visto en el huevo el símbolo mágico de la esperanza en un "más allá", el emblema de la vida, precisamente cuando la vida renace, como lo hace de forma sublime en primavera.

En el antiguo Egipto ya denominaban el Universo como "el huevo concebido en la hora del Gran Uno con la fuerza doble". Por su parte los fenicios sostenían que la noche, principio de todas las cosas, había engendrado un huevo de donde había salido todo el género humano, mientras que los chinos creían que el primer hombre había nacido de un huevo que llegó del cielo y cayó sobre las aguas, lo que ha hecho que algunos crean el origen extraterrestre de la vida en este planeta. Las mismas creencias sostienen y profesan las civilizaciones de Oceanía cuando de la concepción del Universo se trata. Para Orfeo, el mundo nace de un huevo inmenso que encerraba el caos, de donde salió todo lo creado. La inefable filosofía del pintor Dalí, exponente del surrealismo del siglo XX, también se ha adentró por los vericuetos escarpados del huevo cosmogónico. Sólo hay que ver las almenas ovoideas de Torre Galatea, o la casa del pintor en Cadaqués, o algunas de sus obras, para adentrarse en el llamado “huevo cósmico”.

La Madonna de Port Lligat, de Salvador Dali

Madonna de Port Lligat (1950), de Salvador Dalí, en el que aparece el huevo pendiente de un hilo atado a una concha de molusco --símbolo de la fecundidad— en una composición que  nos recuerda bastante la Sacra Conversazione de Piero della Francesca, aunque con bastantes elementos surrealistas del propio Dalí.

Entre la Historia y la Leyenda comprobamos como Helena, la de Troya, nace de un huevo de Leda que fecundó Zeus convertido en cisne. En Roma, en las fiestas de la diosa Ceres, se preparaba una gigantesca tarta con cien huevos que las matronas, vestidas de blanco, llevaban al santuario. Esta festividad se celebraba en el mismo tiempo que ahora conmemoramos las fiestas pascuales de la Semana Santa.

También en Roma los huevos se ofrecían en los banquetes funerarios y se adornaban con ellos los cuartos mortuorios, como un símbolo de vida y esperanza de resurrección. Pero estos ritos supersticiosos fueron, con el paso del tiempo, cediendo paulatinamente ante los ritos cristianos, e incluso mahometanos, que los incluyeron en sus ritos y costumbres. Era corriente en la antigua Persia, por citar otro ejemplo, que el regalo típico de Año Nuevo -la fiesta de Nuruz- fueran huevos, generalmente de color escarlata, festejo conocido como la fiesta de los huevos rojos. Para los hebreos, que comenzaban con los preparativos del ritual de la Pascua el 10 de nisán y concluían con la inmolación del cordero que debía ser consumido por completo en la noche del 14, en el primitivo ritual no aparece el huevo, sino tan sólo el cordero, el pan ácimo y el vino que se bebía en cuatro ofrendas, según el ritual del Hallel.

La primera noticia que del huevo se tiene en la simbología cristiana data de las tumbas de los primeros mártires, en Roma, en las que aparecen huevos de mármol que fueron pintados de escarlata: eran los ova ígnita, los huevos ardientes, las almas candentes de los mártires.

Con posterioridad, en contacto con los pueblos germánicos, se adopta la costumbre de bendecir el Viernes Santo huevos duros teñidos de rojo en evocación de los misterios sangrientos de la Pasión. Estos huevos eran regalados el Domingo de Resurrección, con lo que la costumbre más próxima a nuestros días va tomando forma y cuerpo de tradición. Incluso en ciertos lugares alpinos, el regalo de los huevos toma el mismo carácter que para nosotros tiene la festividad de Reyes Magos. Esta tradición va sustituyendo en Centroeuropa los huevos de gallina por los elaborados con azúcar, caramelo, guirlache y chocolate, siendo este último el que decorado de una forma fantasiosa se ha impuesto en la mayor parte de Europa, pasando en cierto modo a simbolizar la Pascua. Pero donde el huevo pascual tuvo mayor solemnidad fue en la Pascua rusa dentro de la suntuosidad del rito ortodoxo. Durante tres días se consumía y se compartía con los amigos el cordero pascual guisado con mantequilla y huevos duros pintados de escarlata, bendecidos por el pope de la parroquia. Junto al cordero se preparaba un pastel, el Paskha, en forma de tronco de pirámide hecha de queso fresco perfumado, con vainilla y frutas confitadas. Este pastel llevaba la inscripción de Khristos voskrossé (Cristo ha resucitado), que era la gloriosa salutación entre amigos y familiares en la mañana de Resurrección.

Huevos pintados de Guarromán
 

Cestillo con huevos pintados expuestos en una casa de Guarromán durante la Semana Santa para ser comidos el Domingo de Resurrección.

 

En la comarca de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena ha quedado la llamada “pipirrana de pintahuevos”, con mucho aceite en el que mojar, pimientos asados, atún y los huevos pintados, pero, sobre todo, el deseo de compartir un día de campo con los parientes y paisanos para celebrar que Cristo ha resucitado, y que la primavera, puntual a su cita, ha vestido los campos de verde y ha hecho resurgir la esperanza que mueve el mundo como una noria. A unos cangilones le suceden otros... El eterno retorno. El perpetuo renacimiento.

 

Versión pdf para imprimir

www.cronistadeguarroman.es


Lee el resto de: Pintahuevos o el eterno retorno...

Por: ©José María Suárez Gallego | Artículos de prensa | Comentarios (0) | Referencias (0)

Sábado, 04 de abril de 2009

El cronista oficial de Guarromán, José María Suárez Gallego, diserta sobre la presencia del aceite de oliva en El Quijote, en la Escuela Politécnica Superior de la Universidad de Jaén en Linares.

 

Mesa presidencia de la conferencia

De izquierda a derecha: José María Suárez Gallego (conferenciante); Adela Tarifa Fernández  (vicedirectora del IEG), Pedro Galera Andreu (director académico del IEG), Ruperto Bermejo Román (vicedirector de la Escuela Politécnica Superior de Linares), Félix López Gallego (escritor e investigador linarense)

El Instituto de Estudios Giennenses (IEG),  organismo autónomo de la Diputación Provincial  de Jaén, ha organizado una conferencia titulada “El aceite de oliva: condimento, remedio y luz en El Quijote", que ha corrido a cargo del consejero de número del IEG José María Suárez Gallego. Esta charla, que ha tenido lugar en el salón de actos de la Escuela Politécnica Superior de Linares, se enmarca en las actividades organizadas por la Sección de Cultura de la Alimentación y Gastronomía –que coordina el propio Suárez Gallego--  de este organismo dependiente de la Administración Provincial, y a la misma han asistido interviniendo en la presentación del acto el director académico del IEG, Pedro Galera Andreu, la vicedirectora, Adela Tarifa Fernández, que hizo la presentación de esta sección en su primer acto celebrado en Linares, Ruperto Bermejo Román, subdirector de la Escuela Politécnica  en cuyo nombre dio la bienvenida a los asistentes y a la institución organizadora, y el escritor e investigador linarense, Félix López Gallego, que hizo la presentación y la semblanza del conferenciante.

El acto contó con la presencia de una nutrida representación de la sociedad linarense, entre la que se encontraba su alcalde, Juan Fernández, contándose asimismo con la presencia del rector de la Universidad de Jaén, Manuel Parras Rosas, también consejero de número del IEG, y coordinador de la Sección de la Cultura del Olivo

 

Adela Tarifa y el cronista de Guarromán

La vicedirectora Adela Tarifa durante la presentación del conferenciante.

 

www.cronistadeguarroman.es



Lee el resto de: El cronista oficial de Guarromán, José María Suárez Gallego, diserta sobre la presencia del aceite de oliva en El Quijote, en la Escuela Politécnica Superior de la Universidad de Jaén en Linares....

Por: ©José María Suárez Gallego | Actividades del Cronista de Guarromán | Comentarios (0) | Referencias (0)

Viernes, 06 de marzo de 2009

Bestiario

José María Suárez Gallego   José María Suárez Gallego 

Publicado en diario Diario Jaén el domingo 8 de marzo de 2009

Bestiario
 

 

Fue el cineasta bilbaíno Víctor Erice quien en su película “El espíritu de la Colmena” (1973), nos contaba, a modo de leyenda subliminal de posguerra, la fascinación de una niña rural por la figura de Frankenstein. Todos, al fin y al cabo, vivimos atrapados por la colmena y su espíritu, que por un lado nos tiraniza con su sistema férreamente organizado, y por otro nos permite hacer de la imaginación la mejor solución para sobrevivir en la geometría impersonal de sus celdillas  hexagonales.

 

 La colmena, sobre todo en épocas de crisis como ésta que ahora vivimos, es el paradigma del espíritu de  solidaridad y colaboración de una sociedad que habiendo sido amamantada por las vacas gordas, ahora se defiende de las dentelladas rabiosas de las vacas flacas, como si se tratara de cerdos en su marranera viviendo la existencia feroz de la pocilga. A mordiscos y hocicones defienden su comida y su rodal de podredumbre, compartiendo con sus congéneres sólo el lodazal y la inmundicia en la que todos se revuelcan --y nunca mejor dicho-- como marranos en un charco.A las abejas, por el contrario, las une la perfección de sus panales,  la utilidad de su cera y la golosina de su miel. A los cerdos que comparten zahúrda  y marranera los mantiene unidos, en una palabra, la mierda común en la que retozan y con la que se embadurnan. 

En el fondo, todos  aspiramos a convertirnos en la mosca cojonera de nuestras moscas cojoneras, y  esa metamorfosis hace que el inquieto mulo del destino siga dando violentas coces en la cuadra de nuestras conciencias. Impagables moscas, que volando como abejas emuláis a los cerdos, pero nos mantenéis despiertos y ligeros de equipaje a la sombra estéril de los vanidosos laureles.

 

Bien que lo dice don Quijote después de ser apaleado por los presos que él mismo liberara: “Siempre, Sancho, lo he oído decir, que el hacer bien a villanos es echar agua en la mar.

 

www.cronistadeguarroman.es

 

 

 



Lee el resto de: Bestiario...

Por: ©José María Suárez Gallego | Artículos de prensa | Comentarios (0) | Referencias (0)

Martes, 17 de febrero de 2009

Celebradas en Guarromán las II Jornadas de Cultura Andaluza “Guarromán Camino Real” dedicadas a la Alhambra de Granada.

Felix López presenta a José María Suárez Gallego

 

El investigador y escritor linarense Félix López Gallego, presentó al cronista José María Suárez Gallego, antes de que  pronunciara la conferencia inaugural titulada De Guarromán a Río de los Granados: Islam e Ilustración.  

 

Organizadas por las Asociación de Profesores de Geografía e Historia de Bachillerato de Andalucía “Hespérides”, y patrocinadas por el Ayuntamiento de Guarromán, han tenido lugar en esta localidad las II Jornadas de Cultura Andaluza “Camino Real”, coordinadas académicamente por el profesor Cristóbal Casado Álvarez, y que este año han estado dedicadas a La Alhambra de Granada.             

Dentro del contrato de colaboración cultural que mantiene el ayuntamiento guarromanense con la asociación Hespérides, que preside Carlos Villoria Prieto, se  inauguró el nuevo local que alberga la sede de su Archivo Central, sito en la Casa de la Cultura de Guarromán, y que comparte con el Seminario de Historia y Cultura Tradicional “Margarita Folmerin”, que dirige el cronista oficial José María Suárez Gallego           

Las jornadas fueron clausuradas por el alcalde Antonio Almazán Ojeda, quien valoró positivamente el alto nivel académico y científico mostrado en las mismas, y la importancia que para este municipio tiene contar en el mismo con el archivo central de esta prestigiosa asociación de docentes que agrupa a más de setecientos profesores de estas disciplinas de toda Andalucía.  Por su parte,  Carlos Villoria Prieto, presidente de Hespérides, agradeció al ayuntamiento guarromanense, a través de su concejalía de Cultura, que coordina la edil Juana Garrido Arribas, la inestimable colaboración prestada para posibilitar el desarrollo de jornadas, como estas que ya han alcanzado su segunda edición, con las que llevar a cabo la formación continua de los profesores de secundaria de Andalucía.            

El cronista oficial, José María Suárez Gallego, pronunció la conferencia inaugural, titulada De Guarromán a Río de los Granados: Islam e Ilustración, en la que desarrolló los diferentes aspectos etimológicos y las vicisitudes históricas del nombre de Guarromán, siendo presentado por el investigador y escritor linarense Félix López Gallego.

 

Programa Académico: 

-- Conferencia Inaugural 

De Guarromán a Rio de los Granados: Islam e Ilustración, por D. José María Suárez Gallego (Cronista oficial de Guarromán) 

 

-- Ponencias 

La ciudad de la Alhambra, por el Dr. D. Antonio Malpica Cuello (Catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Granada)  

Los palacios reales, por el Dr. D. José M. Gómez-Moreno Calera (Prof. titular de Historia del Arte. Universidad de Granada) 

El corpus epigráfico árabe de la Alhambra por el Dr. D. Juan Castilla Brazales (Director de Instituto de Estudios Árabes. Granada) (CSIC) 

La decoración geométrica en la Alhambra, por el Dr. D. Julián Arévalo Madueño (Catedrático de Dibujo de Enseñanza Secundaria) 

La Alhambra en la encrucijada del Romanticismo por el Dr. D. Pedro Galera Andreu (Catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Jaén)

 

 

Cristobal Casado presenta a Antonio Malpica
 

El coordinador académico Cristóbal Casado Álvarez presentó a Antonio Malpica Cuello, Catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Granada, que trató en su ponencia sobre La Ciudad de Alhambra.

 

 

Juan Parrilla presenta a Gómez Moreno
 

El profesor Juan Parrilla presentó a José Manuel Gómez-Moreno Calera, profesor titular de Historia del Arte de la Universidad de Granada, que expuso en su ponencia de  forma detallada los aspectos arquitectónicos de los Palacios Reales   

 

 

Carlos Villoria presenta a Juan Castilla

 

Carlos Villoria, presidente de Hespérides, hizo la presentación de Juan Castilla Brazales, director del Instituto de Estudios Árabes (CSIC), que trató sobre el Corpus epigráfico árabe de la Alhambra.

 

Brígido Bazán presenta a Julián Arévalo

 

Brígido Bazán Aguado, subdelegado provincial de Hespérides en Jaén, presentó a Julián Arévalo Madueño,  catedrático de Dibujo de enseñanza secundaria, cuya ponencia versó sobre  La decoración geométrica en la Alhambra. 

 

Suarez Gallego presenta a Galera Andreu

 

El cronista José María Suárez Gallego, en su condición de consejero de número del Instituto de Estudios Giennenses (I.E.G.), presentó a Pedro Galera Andreu, catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Jaén, y  consejero director del I.E.G., cuya ponencia trató sobre La Alhambra en la encrucijada del Romanticismo.

 

 

Acto inaugural
 

 

Acto inaugural de las II Jornadas de Cultura Andaluza dedicadas a la Alhambra de Granada en el que intervino Angustias María Rodríguez Ortega, delegada de Educación e Jaén de la Junta de Andalucía, y Antonio Almazán Ojeda, alcalde de Guarromán.

 

 

Archivo central de Hespérides

 

Inauguración del Archivo  Central de Hespérides  en su nueva ubicación de la Casa de Cultura de Guarromán. (De izquierda a derecha) Carlos Villoria Prieto, Brígido Bazán Aguado, José María Suárez Gallego, Juan Castilla Brazales, Julián Arévalo Madueño, Cristóbal Casado Álvarez y José Manuel Gómez-Moreno.

 

 

Participantes en las jornadas

 

Participantes en las jornadas.

 

 

Participantes en las Jornadas

 

Vista del salón de actos de la Casa de la Cultura de Guarromán durante el acto inaugural.

 

 

 

Asistentes a las Jornadas.

 

Asistentes a una de las ponencias.

 

 

Desayuno de trabajo con hojandres de Guarromán de Pastelería Bermúdez
 

 

Desayuno de trabajo con hojaldres guarromanenses de Pastelería Bermúdez en el Patio de las Nuevas Poblaciones de la Casa de la Cultura de Guarromán.

 

 

www.cronistadeguarroman.es

 

 

 

 

 



Lee el resto de: Celebradas en Guarromán las II Jornadas de Cultura Andaluza “Guarromán Camino Real” dedicadas a la Alhambra de Granada....

Por: ©José María Suárez Gallego | Actividades del Cronista de Guarromán | Comentarios (0) | Referencias (0)

Domingo, 08 de febrero de 2009

No me estimes tanto, "porfa".

José María Suárez Gallego   José María Suárez Gallego 

Publicado en diario Diario Jaén el domingo 8 de febrero de 2009Ocaso de la energía

Mi abuela Encarna, que era de pueblo pero no era tonta  --pese a la opinión que algunos urbanitas prepotentes siguen teniendo de la gente del medio rural-- cuando alguien cometía una insensatez,  solía decir de él “que no tenía luces”. Expresión análoga que el otro día le oí exclamar a mi contertulio el Caliche, desde su monumental cabreo de jubilado en apuros, cuando me comentaba su particular batalla contra la empresa distribuidora de la energía eléctrica,  por la última factura de la luz que le habían cobrado. Es que tienen menos luces que el coche de un furtivo, exclamaba enderezándose con rabia la gorra para descargar los kilowatios de su acaloro.

 

Le explicaba que es que la compañía eléctrica le había estimado su consumo en base a unas lecturas estimadas, porque hacerlo con las reales todos los meses les resultaba muy caro. ¡Pues que no me estimen tanto, joder, y que me quieran menos, a mí y a la ruina de mi dinero!

 

Oyéndolo, a uno se le venían encima  todos los palos del sombrajo que protege los planteamientos sociales actuales, cuando a parte de la anecdótica paradoja de que sean precisamente los que nos venden la luz los que “menos lucen tienen”, no las tuvieran tampoco los que dejaron en manos privadas la propiedad de algunos sectores estratégicos del Estado: La energía y las comunicaciones, sobre todo. Los ciudadanos, el pueblo que es en quien reside la soberanía del Estado, cada vez más somos considerados por la maquinaria del liberalismo feroz que nos engendró la crisis, como unas meras ubres a las que se les puede ordeñar sin piedad e indefinidamente. A revienta teta, que diría el Caliche.

 

El nobel José Saramago está cargado de razón cuando dice que la democracia tal y como se interpreta hoy es una gran falacia, porque el mundo está en manos de los financieros, y a ellos no los elegimos en las urnas.

 

Las cuentas claras y el chocolate espeso, es lo que reclama la gente, el pueblo, sobre todo cuando es quien paga el chocolate, aunque sea el del loro iluminado.

 

www.cronistadeguarroman.es


Lee el resto de: No me estimes tanto, "porfa"....

Por: ©José María Suárez Gallego | Artículos de prensa | Comentarios (1) | Referencias (0)